Queremos un Rey / We Want a King

June 26, 2022  |  joshsmith

Written by Josh Smith (click to jump to English) / traducido por Anahi Muñoz

Para muchos de nosotros, partes del Antiguo Testamento pueden ser fácilmente descartados. Tendemos a ver el Nuevo Testamento como más relevante para nosotros en este tiempo, ya que ahora no estamos bajo la ley del antiguo testamento.

Y aunque las historias clásicas del Antiguo Testamento tales como la Creación, Adán y Eva, Noé, David y Goliat, y Abraham son las más populares, los detalles de las vidas de los reyes del Antiguo Testamento pueden quedar entre las grietas.

Pero estas historias “menos importantes”, al igual que sus contrapartes más celebres, son parte de una historia más grande que Dios está contando.

En los próximos meses, estaremos viendo las vidas de algunos reyes del Antiguo Testamento: Saúl, David y Salomón. Estos hombres (David y Salomón específicamente) son considerados como “héroes de la fe”, en gran parte por sus contribuciones a la Biblia tal como la conocemos hoy.

Pero ellos no estuvieron excentos de fallas. De hecho, incluso estos grandes personajes bíblicos se vieron involucrados en algunos pecados muy oscuros, penetrantes y moralmente inaceptables.

Sus historias nos ayudan a ver la Biblia como una historia singular, para poder comprender profundamente que en la totalidad de la Biblia (por muy buenos que parezcan algunos de los personajes en la superficie, y por mucho que Dios los haya usado) ninguno de ellos fue perfecto. Lo bondadoso de cada uno de estos personajes bíblicos fue empañado por su pecado.

Estudiaremos las historias de estos líderes del Antiguo Testamento, aparentemente buenos pero corruptos, hasta la temporada de Adviento, cuando pondremos nuestra atención en el Único perfecto.





(English)

For many of us, parts of the Old Testament are easily dismissed. We tend to view the New Testament as more relevant for us today, since we’re no longer under the Old Testament law.

And while the classic Old Testament stories like the Creation, Adam and Eve, Noah, David and Goliath, and Abraham are the most popular, the details of the lives of the Old Testament kings can fall through the cracks.

But these “less important” stories, just like their more celebrated counterparts, are part of a larger story God is telling.

In the coming months, we’re going to take a look at the lives of some Old Testament kings: Saul, David, and Solomon. These men – David and Solomon, specifically – are regarded as “heroes of the faith,” due in large part to their contributions to the Bible as we know it today. But they were not without their faults. In fact, even these biblical greats were entrenched in some deep, pervasive, morally unacceptable sins.

Their stories help us as we look at the Bible as one singular story, to deeply understand that in the entirety of the Bible – as good as some of the characters seem on the surface, and as much as God used them – that none of them were perfect. Each of these Biblical characters’ goodness was marred by their sin.

We’ll study these stories of seemingly good, yet corrupted Old Testament leaders until Advent season, when we’ll turn our attention to the only perfect One.